• Pancho!

Los Entrenamientos.

Siempre me ha encantado la vida en La Casita, desde el primer día que llegué. Mami pasaba mucho tiempo conmigo, había tomado vacaciones para hacerme compañía, bueno eso fue lo que me dijo, pero sé que en el fondo tenia miedo que le destruyera la casa y por eso no me dejaba a solas. Ella había leído muchos libros acerca de cachorros y la verdad es que tenía muchos conocimientos en como educarme, sin embargo le habían recomendado que debía llevarme a una escuela de entrenamiento para aprender buenos modales.










Yo no estaba muy convencido de ir porque la entrenadora era la misma que le aconsejó hacerme dormir en la jaula, así que no me fiaba de aquella mujer, pero ir a la escuela tenía algo bueno y era que mi novia Mollie (una golden retriever hermosa) iba a la misma clase, nos sentábamos juntos, bueno nuestras madres se sentaban juntas y nosotros a sus pies. Ellas se conocen desde hace muchos años y por eso decidieron tener cachorros a la vez.


Los entrenamientos eran bastante absurdos, yo pillaba el truco a la primera, pero los otros cachorros, sin faltarles el respeto, eran más cortos que el rabo de una boina, eso si todos guapísimos a rabiar, se conoce que Dios les dio mucho en el departamento de belleza y muy poco en el de inteligencia. Así que había que repetir lo mismo una y otra vez.




Yo soy un perro muy listo, me imagino que estarás pensando que me creo mucho, pero la verdad es que me QUIERO mucho y por eso tengo tanta confianza en mi mismo y de ahí que tengo tanto amor para dar a mi mami y a todos los familiares y amigos de nuestra manada. El ser humano debería de aprender a amarse más a sí mismo, sin sentirse culpable; confunden amor propio con egoísmo, no se dan cuenta que entre más se aman, más amor tienen para dar a los demás. Mi mami se quiere mucho sin sentirse culpable por hacerlo, estoy seguro que he aprendido de ella.


Volviendo a lo listo que soy, eso de repetir los ejercicios, me aburría tanto que empezaba a portarme mal en la clase, la entrenadora, salió con la gran idea de que para calmar mi comportamiento era necesario castrarme!!! Lo que le faltaba oír a mis 2 grandes orejas. Menos mal mami no estuvo de acuerdo y en cuanto me gradué de novicio, no volvimos más a la escuela.




Mollie & Pancho

Espero que te haya gustado, nos vemos en mi próxima aventura.


Woof woof .

Pancho.

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